Gestión7 min de lectura17 de agosto de 2026

Cuenta corriente de proveedores: cómo llevarla al día

Cada factura de compra queda como deuda con vencimiento y cada pago se aplica a una factura puntual. El vencido se abre en tramos de 30, 60 y 90 días.

La cuenta corriente de proveedores es el registro de lo que tu negocio le debe a cada proveedor: cada factura de compra entra como deuda con su fecha de vencimiento, cada pago la baja, y el saldo es la resta. En PymeInteligente eso no es una planilla aparte: sale de las facturas de compra que ya cargás y de los pagos que ya registrás, y se mira desde cuentas corrientes de proveedores.

Este post cuenta cómo funciona por dentro, porque en deuda con proveedores el detalle importa más que el total.

El total que le debés no sirve para decidir

Saber que le debés $4.300.000 a un proveedor no te dice nada útil. Lo que decide un pago es qué parte de eso ya venció y hace cuánto.

Por eso el listado no muestra un solo número por proveedor. Muestra:

DatoQué te dice
Saldo al díaDeuda con vencimiento todavía por delante
Saldo vencidoDeuda con la fecha ya pasada
Vencido hasta 30 díasAtraso reciente, normalmente sin drama
Vencido de 31 a 90 díasEl proveedor pasa a amarillo
Vencido de más de 90 díasEl proveedor pasa a rojo
Días desde el último pagoHace cuánto que no le pagás nada
Facturas pendientesCuántos comprobantes quedaron abiertos
Crédito disponibleCuánto te queda del límite que le pusiste a ese proveedor

El color no es decorativo: es el filtro. Podés listar sólo los proveedores en rojo, o sólo los que tienen algo pendiente, o los que no cobran nada tuyo desde hace más de 60 días. Y los gastos que le debés a ese mismo proveedor —un flete, un servicio— suman al mismo saldo, no viven en otra pantalla.

Cargar la factura sin tipearla

El cuello de botella real de una cuenta corriente de proveedores no es mirarla: es cargar los comprobantes. Una factura A de un mayorista tiene tipo, punto de venta, número, CAE, fecha, CUIT, treinta líneas, IVA en dos alícuotas y percepciones de IIBB. Tipear eso a mano es media hora y tres errores.

En PymeInteligente sacás una foto o subís el PDF, y la extracción automática devuelve:

  • Cabecera: tipo de comprobante (A, B, C o M), punto de venta de 5 dígitos, número de 8, CAE de 14 con su fecha de vencimiento, fecha de emisión, CUIT y razón social del emisor, moneda y plazo de pago en días.
  • Líneas: código del artículo, descripción, cantidad, precio unitario neto y alícuota de IVA (0, 10,5, 21 o 27).
  • Impuestos: neto gravado, IVA desglosado por alícuota, percepción de IVA y percepciones de IIBB con la provincia de cada una.

Tres cosas que conviene saber de cómo está hecho:

  1. Corre en segundo plano. No te quedás mirando una pantalla que gira: la extracción se encola como trabajo y la pantalla sigue usable.
  2. El mismo archivo no se procesa dos veces. La identidad del trabajo es el contenido del archivo, así que un doble clic o un reintento de red no te generan dos facturas.
  3. Si la factura es demasiado grande, avisa. Un comprobante de quince páginas con cincuenta unidades puede cortarse a mitad de camino. En vez de fallar con un error genérico, te dice que la dividas en partes de diez a quince líneas o que la cargues a mano.

Y lo más importante: lo que sale de ahí queda cargado, no confirmado. Revisás, corregís lo que haga falta y recién entonces la factura existe.

Borrador, validada, contabilizada

Una factura de compra pasa por tres estados y eso no es burocracia: define cuándo pasan las cosas.

  • Borrador: está cargada y podés editarla. No genera deuda, no toca stock, no genera asiento.
  • Validada: los datos están dados por buenos.
  • Contabilizada: acá sí. Se registra el débito en la cuenta corriente del proveedor y se genera el asiento contable correspondiente.

Que los efectos se disparen al contabilizar y no al cargar es lo que te deja corregir una factura mal tipeada sin ensuciar la cuenta corriente ni el libro IVA compras. Y si la factura estaba mal de raíz, anularla revierte el asiento en vez de borrarlo.

El pago, y el error que evita

Un pago a proveedor no es un número suelto. Puede aplicarse a varias facturas a la vez, con el importe imputado a cada una, y puede armarse con más de un instrumento:

  • efectivo
  • transferencia bancaria
  • cheque propio
  • cheque de terceros (uno que te dieron y endosás)
  • tarjeta de crédito o débito
  • retención
  • MercadoPago

Los cheques tienen vida propia dentro del pago: quedan como entregados al proveedor, en clearing, acreditados, rechazados o devueltos como vuelto. Un cheque rechazado no desaparece del circuito.

Acá está la decisión de diseño que más problemas evita. El crédito se aplica al documento, no al montón. Un pago imputado a la factura 0003-00012345 baja la deuda de esa factura y de ninguna otra. Los créditos sueltos —un anticipo sin aplicar, una nota de crédito que todavía no usaste, un ajuste manual— quedan en un grupo aparte que sólo compensa deuda igualmente suelta.

Parece un detalle técnico y es lo contrario. La alternativa —tirar todo a una bolsa y cancelar de lo más viejo a lo más nuevo— hace que el crédito histórico acumulado de un proveedor cancele en silencio una factura nueva genuinamente impaga. La cuenta corriente cierra en cero y la deuda real sigue ahí. Preferimos mostrar de más una deuda vieja ambigua antes que esconder una deuda nueva.

Cuando la mercadería llega antes que el papel

En la práctica el camión llega primero y la factura después. El circuito lo contempla: cargás el remito, la mercadería entra al stock, y el remito queda marcado como recibido sin factura.

Cuando el comprobante aparece, se vinculan. La factura muestra su recepción como pendiente, parcial o completa, y el remito queda en uno de cuatro estados según el cruce: pendiente, coincide, facturado de menos o revisión manual. Si el proveedor te facturó menos de lo que entregó, o al revés, el sistema lo marca en vez de darlo por bueno.

También se puede vincular un remito a una factura que ya estaba cargada, que es el caso real de cuando alguien carga primero el comprobante y después aparece el papel del depósito.

Notas de crédito y notas de débito

Las dos existen y las dos se comportan distinto:

  • La nota de crédito del proveedor baja tu deuda. Si además es una devolución de mercadería, podés indicarlo y genera el movimiento de stock que la saca del depósito hacia el proveedor.
  • La nota de débito la sube: son intereses, diferencias de precio, gastos que te cargan después. Aparece como deuda exigible en la cuenta corriente y se puede seleccionar para pagar igual que una factura.

Los movimientos se registran en pesos o en dólares, y el saldo se calcula por moneda: no se mezcla una factura en dólares con pagos en pesos como si fueran lo mismo.

Qué mirar una vez por semana

Con esto armado, controlar proveedores son cinco minutos:

  1. Ordená el listado por saldo vencido, no por saldo total.
  2. Mirá primero los proveedores en rojo (algo con más de 90 días).
  3. Revisá los que no reciben un pago tuyo desde hace mucho, aunque el saldo sea chico: ahí se esconden las facturas que nadie cargó bien.
  4. Chequeá las facturas con recepción pendiente: o falta el remito, o falta que alguien confirme que llegó todo.
  5. Armá los pagos aplicándolos a facturas concretas. Un pago "a cuenta" sin imputar es deuda que después nadie sabe a qué corresponde.

Lo que hace que esto funcione no es una pantalla más linda, es que la factura de compra, el remito, el stock, el pago y el asiento sean el mismo dato mirado desde distintos lados. Si querés verlo con tus propios comprobantes, la página de cuentas corrientes de proveedores tiene el detalle y el contacto directo.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la cuenta corriente de proveedores?

Es el registro de lo que tu negocio le debe a cada proveedor. Cada factura de compra recibida entra como débito con su fecha de vencimiento, cada pago entra como crédito, y el saldo es la resta de los dos. Saldo positivo significa que le debés al proveedor; saldo negativo, que el proveedor te debe a vos, que es el caso de un anticipo o una nota de crédito todavía sin usar.

¿Cómo sé qué factura de proveedor vence primero?

El listado de cuentas corrientes separa el saldo en dos: lo que está al día y lo que ya venció. El vencido además se abre en cuatro tramos, hasta 30 días, hasta 60, hasta 90 y más de 90. Con eso no ordenás los pagos por el total que le debés a cada uno, sino por lo que está más atrasado.

¿Tengo que tipear cada factura de compra a mano?

No. Sacás una foto o subís el PDF y la extracción automática completa tipo de comprobante, punto de venta, número, CAE y su vencimiento, fecha, CUIT y razón social del proveedor, moneda, plazo de pago, las líneas con código y cantidad, el IVA desglosado por alícuota y las percepciones. Después revisás y confirmás: los datos entran cargados, no confirmados.

Si le pago una factura a un proveedor, ¿puede cancelar otra por error?

No. El crédito se aplica al documento, no al montón: un pago imputado a una factura sólo baja la deuda de esa factura. Los créditos sueltos, como un anticipo o una nota de crédito sin aplicar, quedan en un grupo aparte y nunca cancelan solos una factura nueva.

¿Puedo pagar varias facturas con un solo pago?

Sí. Un pago puede aplicarse a varias facturas a la vez, con el importe imputado a cada una, y puede combinar instrumentos: efectivo, transferencia, cheque propio, cheque de terceros endosado, tarjeta, retención o MercadoPago. Las notas de débito del proveedor también se pueden seleccionar para pagar.

¿Qué pasa si la mercadería llega antes que la factura?

Cargás el remito y la mercadería entra al stock igual. El remito queda marcado como recibido sin factura hasta que el comprobante llega, y ahí se vinculan. Si lo facturado no coincide con lo recibido, el remito queda señalado para revisión en vez de cerrarse solo.

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